1 may 2026

Músicos y técnicos detrás de FURIA

Hoy, un día después del estreno de FURIA (enlaces al final de la publicación), me da por pensar que todo esto no estaría aquí —y, sobre todo, no sería así— si no fuera por los músicos y técnicos que han colaborado con nosotros.

Rodri y yo queremos que el primer reconocimiento sea para ellos. Pero no como cuatro palabras rápidas, sino presentándolos como se merecen, porque además de grandes músicos han sido personas muy cercanas, muy implicadas y generosas en todo el proceso. Muchos eran conocidos, ya amigos, y este reconocimiento es, sencillamente, necesario.

Por orden de participación en los temas, comienzo, y me tomo mis licencias dando algunas pinceladas más personales.

Ángel Jiménez (guitarras) es compañero en Kylowatios y probablemente una de las personas más serias con las que me he comprometido a nivel musical. Tiene muchísimo gusto creando canciones y una forma de ser muy transparente: siempre te dice lo que piensa. Y eso, cuando hay confianza, ayuda muchísimo. Además, siempre está dispuesto a aportar, a proponer ideas y a empujar el tema un poco más allá. Es constante, tiene talento y nunca ha dudado cuando le hemos pedido colaborar. Y eso se valora mucho.

Nacho López (bajo) tiene algo muy difícil de definir con palabras, pero muy fácil de sentir: transmite felicidad tocando. Disfruta lo que hace y consigue que los demás lo noten, sin perder profundidad ni dedicación. En el tema en el que participó puso todo lo que tenía, y eso para nosotros es lo más grande. Nos emociona poder colaborar con amigos de toda la vida, con tanto gusto y talento.

Jesús Cid (guitarra y bouzouki) es de esas personas que se enfocan en su cometido con dedicación y respeto. En su caso, aportando sonidos nuevos, cuidando cada detalle y trabajando el tema con intención, buscando que todo encaje perfectamente. Tiene un gusto muy fino y una manera muy sensible de entrar en las canciones. Además, nos ha acompañado en algunos directos, regalándonos su tranquila y cercana forma de ser.

Sergio Grande (bajo) fue, para mí, uno de esos primeros grandes descubrimientos sobre un escenario, si no el primero. El recuerdo que me dejó es imborrable: un niño que se comía las tablas, que derrochaba ilusión y pasión por lo que hacía. Con el tiempo, es como si él y el bajo se hubieran convertido en una sola cosa, como si se sostuvieran el uno al otro y de ahí naciera la magia. Ha seguido aprendiendo, probando, investigando, estudiando… y hoy es uno de los grandes músicos de nuestra ciudad. Pero lo mejor es que sigue poniéndose retos, uno de ellos, Harden. Siento muchísimo orgullo de verle así, y muy feliz de tenerle con nosotros.

David Muñoz (guitarras) es un músico con una trayectoria increíble, con un gusto finísimo y verdaderamente prodigioso. Tiene una capacidad brutal para crear, pero también para producir, y eso se nota en cada detalle. Las armonías que construye son una locura. Y de repente, un día, accedió a colaborar con nosotros. Ahí descubrimos no solo al músico, sino a una persona positiva, creativa y generosa. Cosas como esta son las que hacen que uno sienta que siempre estará en deuda con la música. A nivel personal, su punto de vista a nivel musical me ha hecho reflexionar mucho.

La de Rebeca Abril (violonchelo) ha sido una colaboración breve, casi como una brisa, pero con una huella que estremece. Ha impregnado la canción de algo elegante, fino, casi clásico. Su violonchelo tiene una delicadeza especial, con esa capacidad de llevarte a un lugar más ligero, más cuidado. Es como ese detalle final que termina de cerrar todo con sentido, el lazo carmesí perfecto para coronar la canción.

Jose Carlos Molina (flauta travesera) es una figura con la que bailo entre dos vidas. Apenas nos conocemos y, al mismo tiempo, siento que es una pieza esencial dentro de mi puzle musical. No voy a hablar de lo que ha significado en la historia del rock español, ni de cómo mantiene sus principios, su profesionalidad y su gusto a día de hoy. Aquí solo puedo hablar de lo que me provoca, esa emoción que me transporta en el tiempo, cuando escucho la flauta travesera llevarme en volandas por el inicio de la canción. Después hay dos ocasiones más para pararse a escuchar y deleitarse con ella. Es algo que significa muchísimo para nosotros.

Javi Abril masterizó siete temas y desde Sonimak (Javi y Antonio), se encargaron del octavo. Su trabajo es ese halo de cuidado y mimo que envuelve todo lo que los demás han construido. Han estado ahí con buenos consejos, con una escucha atenta y haciendo un seguimiento constante de todo el proceso, ayudándonos a enfocarnos y a avanzar.

Los demás Kylowatios (Toño, Ángel, Julio) fueron con todo en Resist by Destroying. Entrega total, sin reservas. Lo disfrutamos mucho y el resultado fue un single increíble, acompañado de un vídeo brutal firmado por Alex Grelha, colaborador habitual de las bandas. Siempre pendiente de los planos, del montaje, del color, de que todo tenga sentido y de que no nos vayamos por las ramas… Tiene una forma de ver y construir que eleva cada idea. Sus vídeos ya son parte esencial de cómo contamos lo que hacemos.

Y para cerrar, no me dejo a Rodri Perez, que más allá de componer, tocar, grabar, mezclar… (como si fuera poco), hace algo que no siempre se ve: sostener. Sostener cada paso de esta banda con su gusto, trabajo, criterio, paciencia, y con una forma de ser en la que no caben los problemas.

GRACIAS.

FURIA también es esto.
Dicho queda.
Virginia



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